¿Por
qué? Conozco
esta película desde hace tiempo. Ya en las principales websites para cinéfilos,
de vez en cuando sacaban un pequeño tráiler de esta película. Entre mis amigos
no ocultábamos las ganas de verla, porque nazis, espacio, tiros, naves… Una
combinación perfecta para una película de domingo por la tarde.
La
decepción fue mayúscula cuando se estreno en todo el mundo menos en España.
¿Por qué no fuimos tocados por esa bendición? Así que me bajé compré la
película en versión original. Soy consciente que recientemente, hace cosa de un
mes y poco, se ha estrenado en nuestra tierra. Después de casi un año de
diferencia. Pues bien, ahora me la voy a ver.
Sensaciones previas: Como
ya dije, la combinación de nazis, Luna, espacio, naves, tiros y explosiones me
parece perfecta para una “película de no pensar”. No me espero mucho del guión,
porque la verdad habla por si solo. Unos nazis que viendo que iban a perder la
guerra se van a la cara oculta de la Luna. Genial. No te digo nada y te lo digo
todo.
Viendo
el tráiler sé que hay momentos de coña, pero espero que no toda la película sea
una parodia en sí. Los momentos de acción me han parecido buenos y los efectos
especiales a la altura. Vamos a ver si efectivamente los nazis pudieron escapar
a la Luna o por el contrario tuvieron que quedarse aquí calladitos.
Después de verla: Qué
equivocado estaba.
Efectivamente es una parodia constante. La verdad que la
trama no dejaba muchas dudas para ello, pero pequé de ingenuo. Aunque he de
decir que la película durante ratos me enganchó. Hasta que había un típico
momento WTF. Que los hay. Bastantes.
El
inicio del filme es bueno. Directo a la trama, sin decorar nada. Momentos
graciosos los justos. Por un momento creí que iba a conservar ese tono durante
toda la película. Pero cuando ya empiezan a introducirte imágenes de la Tierra,
con su Presidenta únicamente centrada en la campaña de reelección, te das
cuenta que va a ser una sátira. Desde ese momento no se deja de encontrar
referencias a barbaridades hechas por los gobiernos terráqueos en su historia
más reciente.
Uno
de los momentos que más disfruté (y lo siento si alguno quiere verla, pero tengo
que decirlo) es cuando les enseñan a los niños nazis el baile del grandísimo
Charles Chaplin parodiando al Furher, con la bola del mundo. La película dura
sólo esos minutos y luego les dicen que están engrandeciendo al Reich para
hacer llegar su mensaje a todo el planeta. Así luego podemos ver la evolución
de los pensamientos nazis al chocar contra la tierra.
También
hay otra escena, muy típica de la película “El Hundimiento” cuando Hitler
abronca a sus subordinados por perder la guerra. En general, hay constantes
referencias a películas míticas ambientadas en esa fatídica guerra.
Si
se analiza la película con ojo político, vemos como llegan por momentos a
equiparar a EE.UU. con la Alemania nazi de entonces. Los carteles electorales
(con su estilo de letra típico del Reich), así como los discursos, se tornan
más populistas que nunca, y eso deja a Estados Unidos a la altura del betún,
porque prácticamente es lo que está pasando realmente. También hay mucha carga
política en una discusión en la ONU sobre las guerras que este país ha
comenzado, y los motivos de ellas.
Como
ya había vaticinado, es una película palomitera de domingo por la tarde. Pero
creo que ahí se va a quedar. La puedes ver con tus amigos tranquilamente una
vez. Pero no creo que repitas. Está bien verla, para conocerla, pero no más.
Valoración final: 4,5